Apoyo en tiempos de incertidumbre: Psicooncología

PSICOONCOLOGÍA. Un diagnóstico de cáncer provoca un impacto importante, tanto en la persona afectada como en su entorno más próximo. Aunque se afronte con confianza y buen estado de ánimo, es innegable que se producen cambios en el ámbito personal, familiar, social y laboral.

De repente, la persona se ve inmersa en pruebas, protocolos de tratamiento, explicaciones médicas y noticias, a veces preocupantes, a veces tranquilizadoras y a veces contradictorias. Mientras, la vida y los planes de futuro quedan en pausa por un tiempo indeterminado y la incertidumbre pasa a ser una compañera indeseada e omnipresente.

Sin embargo, no todo es negativo. Existen estudios que constatan cambios positivos después de un cáncer: En la práctica profesional se observa como la rabia, el miedo y el malestar emocional iniciales van dando lugar a emociones positivas y a cambios vitales positivos. A menudo escucho:Ahora soy más feliz o: Si no hubiera tenido cáncer no me habría dado cuenta de que no llevaba la vida que yo quería.

La psicología positiva se enfoca en las emociones positivas (alegría, agradecimiento, esperanza …) y, cuando se trata de procesos oncológicos, en los cambios positivos que se generan, como la apertura a nuevas posibilidades, la mejora de las relaciones personales, el autoconocimiento o el crecimiento personal.

La intervención psicológica tiene el objetivo de facilitar la expresión de los sentimientos y emociones, minimizar y contener el impacto producido por la enfermedad, potenciar los recursos personales, acompañar y dar apoyo a lo largo del proceso, tanto en los momentos complicados como en los más esperanzadores.