Cuando la vida pesa: Depresión

En el estado de ánimo influyen factores internos como la personalidad o el autoestima, y factores externos como el entorno familiar, el entorno social o las pérdidas y duelos que se producen a lo largo de la vida. Cuando el bajo estado de ánimo perdura y se agrava con otra sintomatología, nos encontramos con un diagnóstico de depresión o de trastorno distímico.

Tanto si se trata de una depresión, un trastorno distímico o un bajo estado de ánimo, es conveniente buscar ayuda psicológica lo antes posible. Con la intervención psicológica, identificamos el factor o factores desencadenantes (frustración, desengaño, pérdida…) del estado depresivo, teniendo en cuenta los factores internos y las experiencias previas que han incidido en el desencadenamiento.

La respuesta emocional a las vivencias del presente contienen emociones del pasado porque se reviven sensaciones de la infancia como el desamparo o la desesperanza. Por esta línea invisible que enlaza pasado y presente, la psicoterapia psicodinámica da mucha importancia a la biografia personal.

En las sesiones abordaremos todos los factores (endógenos, exógenos, precipitantes, desencadenantes, potenciadores e inhibidores), trabajaremos con las emociones, las fuerzas internas e inconscientes que intervienen y analizaremos la historia vital para encontrar significados, remontar el estado anímico y volver a reconectar con la vida.

Una intervención profesional a tiempo puede evitar el agravamiento y hacer una labor preventiva y protectora de cara a futuros acontecimientos estresantes o potencialmente desestabilizantes.