Freud: un genio vigente

sigmund-freudDespués de más de setenta años de la muerte de Freud (1856-1939), vemos que a menudo se sigue haciendo alusión a él y no únicamente en congresos o conferencias de Psicología. El motivo es que muchos de sus conceptos han quedado asimilados e integrados en nuestra cultura.

Sabemos que desde que dejó la práctica de la neurología, Freud dedicó gran parte de su vida al estudio de los procesos psíquicos inconscientes, sin ahorrar esfuerzos en obras tan amplias y complejas como por ejemplo “la interpretación de los sueños”.

A estas alturas no vamos a descubrir a Freud, pero querría destacar algunos aspectos de su personalidad, como la apertura de mente y la perseverancia, y también una virtud –entre muchas otras-: la honestidad.

Sin su amplitud de miras, Freud no habría sido un avanzado a su tiempo ni habría identificado y descrito conceptos como la represión, la defensa, el complejo de Edipo o el complejo de castración, entre otros, que permanecen vigentes, incluso para aquellos que han querido desacreditarle.

Asimismo, creo que su perseverancia y honestidad quedan patentes por la revisión que Freud hizo de sus propias teorías, como por ejemplo en el caso de sus tres modelos de narcisismo. También es una muestra de honestidad su deseo de que otros autores siguieran ampliando algunos de sus estudios, como el de la psicosis. Y así ha sido, porqué es un hecho de que muchos de los posteriores modelos de psicología se han basado en Freud y han partido de lo que él observó y teorizó.

Visita Museu FreudPero ¿qué lo convierte en un genio? Estoy de acuerdo con Juan David Nasio[1] cuando dice que su genio radica en haber comprendido que, para captar las causas secretas que mueven a las personas, hace falta descubrir las causas que nos mueven a nosotros mismos. Por este motivo, para conocerse, Freud empezó su autoanálisis en el año 1897. Con el tiempo, el análisis personal (y no el autoanálisis) se convirtió en un requisito para todo psicoanalista o psicoterapeuta psicodinámico.

En palabras de Nasio: “La genialidad no consiste en el deseo de desvelar un enigma, sino en prestar el propio yo a este deseo; en hacer del yo un instrumento capaz de revelar el origen velado del sufrimiento del que habla”. La mente de Freud estuvo al servicio del conocimiento de la vida psíquica y prestó su “yo” como instrumento para desvelar muchos enigmas. Si pudiera levantar la cabeza, probablemente se sorprendería por la vigencia de sus teorías sobre el inconsciente, la neurosis, las fobias, las obsesiones, el narcisismo o la psicosis.

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Referencias Bibliográficas

[i] El placer de leer a Freud. Juan David Nasio. Editorial Gedisa. Barcelona.